Del Escritorio del Parroco 18 de Diciembre de 2016

Dec 20, 2016

Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Este cuarto domingo de Adviento somos introducidos a la verdad de la concepción virginal de Jesús pero a través de José. Es importante anotar que en estos relatos José es descrito como un hombre recto y justo. Ser justo en la teología bíblica es ser un hombre de Dios.
Las características de este hombre justo no son la revancha y el castigo de pecadores. Si ese era el concepto de José, María hubiese sido lapidada por el pecado de adulterio. Pero la justicia de José era misericordiosa y por eso decide dejarla en secreto. El prefiere huir para poder así salvar la vida de Ella. El verdaderamente la ama.
José todavía ignora que el fruto del vientre de María es obra del Espíritu Santo. Pensar en un adulterio era lógico. José decide repudiarla en secreto, aunque esto le traiga vergüenza a su reputación. La vergüenza es preferible que dañar a un ser querido.
Pero la finalidad del texto no es subrayar estas características de la personalidad de José, ni tampoco su docilidad a la Palabra. José, como Juan el Bautista se esconde y desaparece para que la Gloria de Dios pueda brillar a través suyo. La finalidad de este texto es presentarnos la virginidad de esta doncella que dará a Luz al mesías esperado. Porque la virginidad era la promesa mesiánica. La profecía de Isaías nos dice: “He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros”. (Is 7, 14) Las profecías se cumplen con nacimiento de Jesús.
Emanuel es el nombre dado por Isaías significa “Dios es con nosotros”. Esto no es en vano sino mostrarnos que el niño es Dios entre su pueblo. El nombre de Jesús expresa los sentimientos de mejor forma porque significa “Dios Salva”. La pequeña presencia de Dios entre su pueblo es para traer salvación a los que aguardaban con ansias.

Mi oración antes de la Noche Buena: Jesús tu eres mi Dios en medio de dificultades y pruebas de esta vida. Has salvado mi vida y respondiendo a nuestras oraciones y buenas intenciones nos haces tus instrumentos para que estés presentes siempre entre tu pueblo a través de mi vida.

Bendiciones,

Padre Roberto